Curso de Entomología Sanitaria y Control de Vectores

En Grañén (Los Monegros)

 Hoy es  

Entrevista a Eduard Marquès

Hoy nos hacemos eco, como no podía ser de otra manera, de un impresionante artículo creado por uno de nuestros amigos y compañeros del curso de Entomología de Grañén de esta edición de 2017. Os dejo en el enlace de su web porque la verdad es que hace un trabajo fantastico y creo que os puede interesar suscribiros. El artículo, es una entrevista a uno de los profesores "crack" que nos visita cada año en nuestro curso, nuestro querido amigo Eduard Marqués, un gran comunicador, gran profesional y gran persona.

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Eduard Marquès i Mora en la sede del SCM de la Badia de Roses i del Baix Ter./ E. Marquès, SCM Badia de Roses i Baix Ter

El pasado mes de julio tuve la oportunidad de conocer a Eduard Marquès director del Servei de Control de Mosquits de la Badia de Roses i del Baix Ter (serveicontrolmosquits.org). Sucedió en el curso de Entomología Sanitaria que la Universidad de Zaragoza realizó en Grañén. Él dio su ponencia el último día. Yo tenía mucho interés en escucharlo. Tanto, que al finalizar su exposición le expresé mi admiración y agradecimiento por su manera de hacer las cosas. Necesitamos personas como él. Pero él es modesto y dijo que no era para tanto. Estuvimos un rato hablando y quedamos en seguir en contacto. A partir de aquí, puedo decir que no solo siento admiración por su trabajo, sino por su manera de ser. Valga como ejemplo la afición que mantiene a la fotografía donde muestra su gran sensibilidad (fotografianocturnaemporda.blogspot.com.es).

Aprovechando que Eduard Marquès está al otro lado del hilo telefónico, le pedí si le podía hacer una entrevista. Él es un experto en control de mosquitos, pero también en control de mosca negra. Ahora bien, creo que como experto en mosquitos ya es sobradamente conocido. En cambio, sobre mosca negra creo que menos. Es muy importante la labor que el SCM realiza en el río Ter. Tanto es así, y tan bien la realizan, que no suelen aparecer noticias en los medios de prensa de la zona. Le agradezco que haya tenido tiempo para responder las preguntas de esta entrevista, ya que ha sido hecha en el momento de mayor carga de trabajo del SCM. Y también le agradezco que haya aportado el material gráfico para ilustrarla. Toda una suerte para mí haberlo conocido.

Tienes una dilatada trayectoria en el control de culícidos. Si no me equivoco, eres la persona que lleva más años en activo en este campo en España. ¿Cuándo empezaste en ello?

Llevo desde el año 1982 cuando empezamos a trabajar con la estructura actual en el Servicio de Control de Mosquitos. En ese año se creó una mancomunidad de siete municipios para compartir el control de mosquitos. Estaba formada, de norte a sur, por Roses, Castelló d’Empúries, Sant Pere Pescador, l’Armentera, l’Escala, Torroella de Montgrí y Pals. Con el tiempo fueron aumentando los municipios interesados en el control de mosquitos y actualmente son 15 los que integran la Mancomunitat Intermunicipal Voluntària del Servei de Control de Mosquits de la Badia de Roses i del Baix Ter. ¡Vaya denominación!

¿Cómo se llegó a la necesidad de crear un SCM?

A finales de los setenta en Castelló d’Empúries se estaba desarrollando una gran urbanización que este año ha cumplido su 50 aniversario, Empuriabrava. En seguida se dieron cuenta de que había un elemento que frenaba sus expectativas de crecimiento, los mosquitos. Inicialmente los promotores de la urbanización se ocuparon de realizar tratamientos aéreos con el uso de adulticidas (Lebaycid) que no eran selectivos, obviamente. El impacto de estos trabajos preocupó y mucho a los vecinos y también a las autoridades locales. Era como en ‘La primavera silenciosa’ de Rachel Carson. Después de las aplicaciones todo quedaba en silencio. No cantaban los ruiseñores ni volaban las golondrinas. Se llegaron a reportar muertes de aves como pollos y gallinas.

Lamentables hechos propios de otras épocas.

Fue entonces cuando se miró de buscar un método más racional. Y por iniciativa del Ayuntamiento de Castelló d’Empúries en el año 1978 se iniciaron los contactos con el Entente Interdepartementale pour la Démoustication du Littoral Mediterranéen (EID Méditerranée), en el sureste de Francia. Con su asesoramiento se empezaron a combinar lo que eran unos tratamientos antilarvarios con aplicaciones adulticidas. Para ello había una persona destinada a esta labor. Pero pronto se dieron cuenta de que era insuficiente y que los mosquitos no entendían de límites administrativos.

Fuisteis la primera entidad pública especializada en control de mosquitos y además pioneros en la lucha mediante tratamientos antilarvarios.

Y también de la lucha integrada. Nuestro trabajo se desarrolla en zonas protegidas. Era fundamental tener un respeto hacia el medio ambiente. Hacía falta minimizar al máximo el posible impacto del control de los culícidos. Para ello desarrollamos a principios de los ochenta lo que es la lucha integrada que hoy en día todo el mundo conoce y algunos practicamos en la medida de lo posible. Algunos aspectos de la lucha integrada requieren de un profundo conocimiento de los ecosistemas acuáticos, de la sucesión de los organismos que colonizan estas aguas en el espacio y en el tiempo, en definitiva de su ecología. A partir de este trabajo se pueden aplicar medidas ambientales que reducen o anulan el uso de insecticidas antilarvarios. Un ejemplo muy claro lo tenemos en el control de algunos mosquitos de las marismas que desde hace muchos años se habían aplicado medidas tan drásticas como era la desecación de las marismas. En nuestro caso hemos hecho todo lo contrario, hemos inundado. Y de esta manera se ha reducido de forma espectacular la capacidad productiva de los mosquitos de las marismas y hemos ganado superficie de zonas húmedas con todo lo que ello implica en beneficios ambientales.


Visita sobre el terreno con personal de Abbott Laboratories, fabricante del Bti./ E. Marquès, SCM Badia de Roses i Baix Ter

Por si no teníais poco trabajo con los culícidos, también tuvisteis que enfrentaros a los simúlidos. Fuisteis los primeros en España en realizar un tratamiento contra mosca negra. ¿Es correcto?

Así es, a no ser que se hubiera hecho algún tratamiento anterior en algún otro lugar que no sepamos. Tuvimos que abrir camino para solucionar esta problemática que ha ido apareciendo en otros lugares y causando un impacto muy grave sobre la población humana. En la actualidad son muchos otros ríos afectados como el Ebro, Segre, Flumen, Cinca, Manzanares, Júcar, etc.

¿Cuándo apareció la problemática de simúlidos en el Ter?

La problemática apareció a finales de los noventa en la comarca del Gironès cuando se empezaron a detectar las primeras molestias. Ante esta situación los doctores del servicio de dermatología del Hospital Josep Trueta de Girona dieron la alerta. Ellos trasladaron su inquietud a la autoridades sanitarias y como se trataba de una problemática de picaduras de díptero, la petición de ayuda acabó llegando hasta nosotros que éramos el único servicio público especializado que existía.

¿Os llegaron las quejas junto con la causa que los motivaba?

En los primeros contactos telefónicos tuvimos que discernir de qué se trataba. A nosotros nos hablaban de problemas originados por picaduras de rínxoles (ceratopogónidos). Pero estos dípteros los tenemos muy bien ubicados y conocemos su comportamiento trófico, lo cual no terminaba de coincidir. No fue hasta la realización de las visitas de campo cuando pudimos comprobar que se trataba de simúlidos. Y a partir de ese momento empezamos a investigar y documentar todo lo relativo a este orden de dípteros que, por cierto, la información era y es muy limitada.

¿En qué consistió esta documentación?

Rápidamente contactamos con el Dr. Narcís Prats del Departament d’Ecologia de la Universitat de Barcelona que es especialista en ecosistemas fluviales. Él fue de gran ayuda en esta fase de documentación. También contactamos con el EID Mediterranée. Con ellos mantenemos un contacto permanente desde nuestra creación. Y resultó que ellos estaban con el mismo problema en la zona de Perpignan con los ríos Tech y Tet. Más tarde hicimos lo mismo con la Dra. Maria Zgomba y su equipo de la universidad de Novi Sad (Serbia). Con ellos pudimos reunirnos en Montenegro. Y un poco más tarde aprovechando un viaje de trabajo a los EEUU, contactamos con el Departamento de Medio Ambiente que llevan la gestión del mayor programa de control de simúlidos que existe en el mundo y que se aplica en el río Susquehana, en Pensilvania.

¿Qué hicisteis después de la fase de documentación?

Terminada esta fase, en el año 2003 hicimos un convenio interadministrativo entre el Consell Comarcal del Gironès y la Mancomunitat para llevar a cabo un estudio sobre la problemática de simúlidos del río Ter.

¿En qué consistió el estudio?

El estudio sirvió para conocer las características cualitativas como son las distintas especies que pueblan el tramo medio del río Ter y sus factores ambientales. Y también para conocer las cuantitativas como la identificación de la densidad de poblaciones larvarias ligadas a las características físico-químicas y morfológicas del río. El estudio se realizó con metodología típica para el estudio de poblaciones de invertebrados en ríos (muestreo con surbers, etc.) que adaptamos a las características de las poblaciones de simúlidos.

¿Qué causas crees que desencadenaron esta problemática?

El Ter era un río que estaba en un estado deplorable. A lo largo de su ribera se habían desarrollado unas industrias muy contaminantes. La más importante era una papelera cuyos efluentes impactaron durante muchos años en la calidad del agua del río. Si hurgamos en las hemerotecas encontraremos muchas referencias a este hecho. Hay que tener en cuenta que el primer movimiento ecologista de Catalunya nace aquí en Girona por la necesidad de parar el impacto de las industrias sobre este río.

Da pena pensar cómo estaban entonces los ríos. Recuerdo el río Besós en Barcelona ejerciendo su papel de cloaca a cielo abierto.

Una vez se empezó a solucionar esta situación con el cierre de la fábrica de papel, la mejora en la depuración de las aguas residuales urbanas, etc., el río empieza a recuperarse. Y es cuando el proceso de esta recuperación conlleva tener unas aguas más transparentes que permiten el paso de la luz, el cual a su vez permite el desarrollo de macrófitos, los cuales a su vez permiten que sean utilizados como soportes para la población larvaria de simúlidos. Entonces aparecen estas poblaciones florecientes de insectos hematófagos y el consecuente impacto de su comportamiento trófico. Algunas de estas especies debían de subsistir en tramos que no estuvieran tan deteriorados o en sus afluentes y de forma paulatina fueron colonizando los distintos tramos que iban mejorando ambientalmente hasta la realidad actual.

En aquellos años, ¿percibisteis la problemática que se estaba generando?

Sí que es verdad que una vez nos documentamos vimos que era un problema que se daba en otros lugares, por ejemplo en el departamento del Roussillon (Perpignan, ríos Tech y Tet). Y también pensamos que podría afectar a otros ríos más importantes de Catalunya como ha sucedido con en el río Ebro. Éste río, como el Ter, estaba en plena sucesión natural como ecosistema fluvial. El Ebro en su tramo final era un río turbio. Sus aguas no permitían el paso de la luz. Si no recuerdo mal, a finales de los setenta y principios de los ochenta apareció una problemática con las efímeras. Allí se daban unas eclosiones masivas de estas palometes (denominación local) que eran premonitorias de estos cambios que se iban sucediendo. Posteriormente aparecieron las grandes poblaciones de macrófitos que hasta la actualidad ocupan el lecho del río. Y con ellos también han aparecido los simúlidos y en concreto Simulium erythrocephalum. Esta problemática está remontando el río Ebro y sus afluentes. En la actualidad llega a Zaragoza con miles de afectados. Este verano las atenciones en los centros de salud han sido >7.000 hasta el mes de julio. Y pasa lo mismo en el río Cinca y el Segre.


Aplicación de larvicida en el río Ter./ E. Marquès, SCM Badia de Roses i Baix Ter

¿Qué propusisteis para paliar la problemática de simúlidos?

Desde un principio pensamos en la utilización del método antilarvario para controlar a los simúlidos. Por nuestra parte tenemos mucha experiencia en este tipo de trabajos de control de poblaciones de culícidos. Conocemos muy bien los principios activos que utilizamos. Me refiero a la forma de actuación de las proteínas sintetizadas por la bacteria Bacillus thuringiensis israelensis (Bti) y las distintas formulaciones que han ido apareciendo a lo largo de los años. De hecho participamos en la realización de las pruebas de campo para el propio fabricante (Abbott Laboratories).

¿Cómo determinasteis la dosis y los puntos desde donde aplicar el producto?

Partimos de la dosis recomendada por nuestros colegas extranjeros pero luego la hemos ido adaptando, o mejor dicho afinando, a las características de nuestro río. Es muy importante tener en cuenta las características morfológicas del río, de su lecho, de las barreras físicas, de las corrientes, el caudal, las partículas en suspensión, la temperatura, la distribución de los macrófitos, la velocidad del agua, etc. De hecho la dosis se va cambiando en cada una de las aplicaciones según las condiciones en que se encuentra el río.

¿Tenéis dificultades para aplicar el larvicida?

El río Ter permite que podamos acceder a pie dentro de su lecho. Esto facilita mucho las aplicaciones, las cuales se pueden realizar desde tierra. Las hacemos con equipos ligeros. Lo más complicado es poder acceder a los distintos tramos, los cuales prácticamente no hay acceso directo y fácil o el que hay está en muy mal estado. Este hecho nos obliga a cada año realizar unos trabajos de limpieza. También hay problemas por tener que pasar por propiedades privadas que hace falta gestionar a nivel de propietarios.

¿En qué época se realiza el tratamiento? ¿Con qué periodicidad?

Se realizan en el período comprendido entre primavera y otoño. Si hay algún límite en las fecha dependerá de la parte administrativa/burocrática la cual, va a una velocidad distinta a las necesidades reales de ejecución de los propios programas. La periodicidad es variable y la marcan los resultados de la monitorización. Este seguimiento de la población larvaria es el que marca los momentos en que deberán realizarse las acciones de control. Y esto es fundamental para que los resultados sean óptimos y se pueda tener una racionalización en la aplicación del programa.

¿Qué tramo del río se trata?

Se realizan controles en tramos comprendidos entre las comarcas del Gironès y el Baix Empordà. Estos tramos comprenden prácticamente la totalidad del río y algunos de sus afluentes.

¿Habéis constatado variaciones en la presencia de mosca negra a lo largo de estos años

Las densidades de la población larvaria pueden ser muy distintas de un año a otro. Dependen de factores ambientales que han imperado durante la época hibernal. Difícilmente se han encontrado años en que el resultado de la monitorización haya sido idéntico. Hay factores como la temperatura, el régimen de precipitación, el caudal, la presencia de macrófitos, su desarrollo, etc., que tienen una influencia directa muy grande sobre la distribución y densidad larvaria.

¿Qué especies son las comunes que se encuentran en el tramo sujeto a control?

Realmente las especies más comunes son cinco: S. erythrocephalum, S. equinum, S. ornatum S. pseudoequinum y S. velutinum. Las tres primeras inciden negativamente sobre personas y animales. Lo hacen con distinta intensidad, siendo S. erythrocephalum la más molesta. Y S. ornatum se ha rarificado los últimos años.

¿Qué zonas del Ter son proclives para la presencia de simúlidos?

Las zonas con presencia de macrófitos, los cuales son utilizados como soportes para las larvas. Son el factor principal que tiene una influencia directa sobre la densidad larvaria por tramo de río. Aunque cualquier cosa que esté sumergida puede ser utilizada como soporte, ya sea mineral como cantos rodados, arenas gruesas del lecho o distintos tipos de vegetación helofítica. Y también objetos sumergidos de origen antrópico, pero como es obvio los macrófitos tienen mucha más importancia por la superficie hábil disponible para que se sujeten las larvas.

¿Qué permite la presencia de macrófitos?

Los macrófitos se desarrollan mayormente en fondos franco arenosos y también con gravas. Debe de existir una buena penetración de la luz, nutrientes y cierto nivel de velocidad en la corriente para las especies como Potamogeton pectinatus y Myriophyllum spicatum, las cuales han ido colonizando el río en estas últimas décadas.

Además de los tratamientos larvicidas, ¿qué otro tipo de control se puede realizar contra la mosca negra?

En algunos lugares se realizan controles de la vegetación que sirve de soporte a las larvas. Para que estos controles sean realmente efectivos deben de realizarse de una forma muy bien ejecutada. Desconozco los costes que pueden tener, pero puede ser que desde el punto de vista económico y ambiental sea más costoso. Aunque realmente no tengo ninguna referencia para poderlo estimar. Solo es una sospecha.

¿Cómo ves en el futuro el tratamiento contra la simúlidos en el río Ter? ¿Será necesario realizar siempre un control como en el caso de los culícidos?

Estoy convencido que no será eternamente. Al menos ese es mi deseo. Los ecosistemas tienden al equilibrio si no reciben perturbaciones externas, todo dependerá del impacto de nuestra actividad sobre este ecosistema fluvial el cual podría eternizar el problema. Si mejoramos en la depuración de las aguas de origen industrial y urbana, si dejamos que el caudal siga un régimen natural con unas oscilaciones estacionales naturales (actualmente es todo lo contrario), lo más lógico es que aparecerán depredadores de las larvas de simúlidos y también sus competidores, tanto para los nutrientes que explotan y para el espacio que ocupan. Y su presencia será mucho más testimonial, dejando de ser una plaga coma ahora son. Después nuestro trabajo ya no será necesario.

Gracias.