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En Grañén (Los Monegros)

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Las picaduras de mosca negra provocan más de 21.000 atenciones en lo que va de año

Heraldo 7-8-17

  • Solo en Zaragoza capital, las consultas médicas se han disparado un tercio más respecto a todo 2016

  • En las tres últimas semanas, los centros sanitarios de la Comunidad han registrado unos 4.200 casos

ZARAGOZA. Más de 21.000 aragoneses han tenido que ser atendidos en lo que va de año por picaduras de insectos, la mayoría por mosca negra, según datos de la Dirección General de Salud Pública del Gobierno de Aragón. Solo en la capital del Ebro, las consultas se han disparado un tercio respecto a todo 2016 y superan ya las 11.000. A falta de cinco meses para cerrar el ejercicio, el dato global está a punto de superar las 21.539 atenciones registradas en Aragón a lo largo del pasado año o las 22.137 de 2015.

También se acerca peligrosamente a las 31.550 de 2012, año que marca el récord. Huesca y Teruel tampoco se libran. En la capital altoaragonesa llevan ya 3.598 consultas, cuando lo habitual es terminar el año con unas 5.300. Teruel, por su parte, ha registrado 2.238, dato que, previsiblemente, batirá las 2.962 de todo 2016. La explicación a estas cifras está, según los expertos, en la escasez de lluvias y en las temperaturas, algo más cálidas de lo habitual. A esto hay que sumar el bajo caudal del Ebro a su paso por Zaragoza, que ayer se quedó en el entorno de los 21,9 metros cúbicospor segundo. Este factor hace que el río no arrastre los macrófitos –nombre con el que se conoce a las algas que pueden verse en la imagen– y se favorezca
el crecimiento de las larvas.

En las tres últimas semanas, los centros sanitarios aragoneses han atendido a, al menos, 4.200 personas. Los síntomas más habituales: picor, dolor, sangrado, inflamaciones o incluso reacciones alérgicas. El pico se alcanzó entre el 19 y el 25 de junio, momento en que se contabilizaron más de 2.200 consultas. Los resultados de la última semana, la del 24 al 30 de julio, parecen certificar que lo peor ya ha pasado, ya que ‘solo’ hubo 1.013 casos, una cifra que no se veía desde mayo. En todo caso, no pueden descartarse nuevos repuntes, algo que ya ocurrió del 3 al 9 de julio (se pasó de 1.088 atenciones a 1.853).

Aumento «rápido y anticipado» La Dirección General de Salud pública confirma que este año ha habido un ascenso «rápido y anticipado» del número de casos respecto a ejercicios anteriores. Esto se traduce en que se han atendidoa entre 1.013 y 2.268 personas por semana desde mediados de mayo. Zaragoza capital, donde se han detectado los mayores incrementos, superó hace ya semanas las marcas registradas en años como 2016, 2015, 2014 y 2013. Sus 11.053 consultas quedan aún lejos de las 18.000 con las que terminó 2012, aunque sí podrían alcanzar a las 14.146 de 2011. 

Hay que tener en cuenta que no todas las picaduras requieren de asistencia sanitaria, así como que no todo el mundo acude al sistema de atención primaria, por lo que el número real de afectados podría ser mayor. En el resto de la provincia se han registrado 4.081 consultas hasta la llamada semana 30 (del 24 al 30 de julio), apenas 900 menos que las que se contabilizaron entre enero y diciembre de 2016. 

Análisis por sectores sanitarios Por sectores sanitarios, el mayor incremento se ha registrado en el conocido como sector II, en el que se enmarca el hospital Miguel Servet. Allí se han atendido ya 5.141 casos, cifra que no se alcanzaba desde 2012. No en vano, el número de consultas no superó las 3.900 el pasado ejercicio. El sector I, que abarca hospitales como el Royo Villanova, también ha empeorado la estadística de los últimos cuatro años, ya que sus 4.133 casos superan por mucho los 3.076 de todo 2016 o los 2.982 de 2015. El sector III (hospital Clínico), por su parte, va camino de hacerlo, dado que está a solo once consultas de igualar las 5.042 de todo el año pasado. Mejor parecen ir las cosas en Calatayud, Barbastro o Alcañiz. Las mordeduras de la mosca negra han afectado allí a 456, 2.003 y 1.307 personas, respectivamente. En los tres casos, como sucede en Huesca y Teruel, no se han alcanzado aún las cifras de todo 2016. Para evitar las picaduras, los expertos se remiten a los consabidos consejos: llevar camisetas de manga larga y pantalones largos y usar repelentes. 

JORGE LISBONA

EL DATO

  • 1.013 Los centros sanitarios aragoneses atendieron entre el 24 y el 30 de julio, última semana de la que se tienen datos, 1.013 picaduras de mosca negra.
  • HAN DICHO Dirección General de Salud Pública «El umbral establecido para 2017 se superó entre el 8 y el 14 de mayo. Entonces se inició un ascenso rápido y anticipado respecto a años anteriores» Instituto Municipal de Salud Pública «En el río Gállego llegaron a registrarse hasta 776 larvas por cada 100 gramos de macrófitos, lo que obligó a realizar un nuevo tratamiento»


Nuevos tratamientos para destruir las larvas

ZARAGOZA. El Instituto Municipal de Salud Pública de Zaragoza ha tenido que realizar un nuevo tratamiento en la Peña del Cuervo (río Gállego) tras detectar hasta «776 larvas de mosca negra por cada 100 gramos de macrófitos». El procedimiento, aplicado en julio, parece haber dado resultado,ya que en un análisis posterior se comprobó que no aparecían larvas en esta zona. No obstante, siguen persistiendo en el entorno de Peñaflor, donde los recuentos dieron unas 29 por cada cien gramos de macrófitos.

En estos momentos, el Instituto cree tener controlada la población de mosca negra de los ríos Ebro y Gállego en unos niveles «aceptables». Así lo indican, al menos, los resultados del último examen, realizado el 20 de julio. En el Ebro, los recuentos oscilaron entre las cero y las nueve larvas de mosca negra por cada 100 gramos de macrófitos. La ausencia de pupas, nombre que reciben los insectos que están entre la fase de larvas y la de adultos, revela «un descenso claro de mosca negra ahora y en las próximas semanas », según el Instituto Municipal.

En todo caso, los técnicos harán prospecciones en próximas fechas (claves para saber si el número de larvas disminuye) y, si es necesario, acometerán nuevos tratamientos a finales de mes. Hasta ahora se han realizado tres. Los dos primeros se ejecutaron en junio y afectaron tanto al Ebro como al Gállego. El tercero se centró en este último. 500 litros de larvicida natural Los tratamientos consisten en echar al río litros y litros de larvicida natural, un producto que solo afecta a las larvas de mosca y mosquito (en el Ebro a su paso por Zaragoza comenzaron con 200 litros y subieron hasta 300 en el segundo asalto). Con ellos se pretende destruirlas para evitar que lleguen a su fase adulta y se conviertan en una molestia para quienes viven en el entorno de la ribera. En esta campaña, el operativo se ha valido de zódiacs y mochilas fumigadoras para atacar puntos críticos como Juslibol,

la pasarela del Voluntariado, el puente de Piedra o el azud. Pese a los esfuerzos realizados, quienes pasean o viven en el entorno de la ribera del Ebro siguen sufriendo las picaduras a diario. Los hay, como los vecinos de Vadorrey, que ni siquiera pueden abrir las ventanas a ciertas horas.

J. L. Q