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Mosquito tigre: Un láser para combatirlo

Cinco científicos valencianos han diseñado una máquina que revoluciona la lucha contra los mosquitos que transmiten virus como el zika, el dengue o el chikungunya. El objetivo es reducir la plaga de una forma biológica, sin dañar al medio ambiente

8/08/2017 - VALÈNCIA.-

El enemigo a batir es el mosquito tigre (aedes albopictus), un insecto procedente de Asia que en España fue detectado por primera vez en Cataluña (Sant Cugat del Vallès, Barcelona), ciudad desde la que se ha ido extendiendo por todo el arco mediterráneo posiblemente transportado a modo de polizón en los coches que circulaban por la AP-7. En 2005 se detectó por primera vez en la Comunitat Valenciana (Orihuela) y desde entonces su presencia ha ido en aumento: ya se han detectado focos en 128 localidades.

El problema de este mosquito radica en que actúa como vector de enfermedades como el dengue, el chikungunya o el zika y necesita muy poco para reproducirse.


La hembra es capaz de poner hasta 200 huevos y solo le hace falta tener tres cosas: agua estancada, temperaturas suaves y víctimas cerca a las que chupar la sangre. Por suerte, su escasa presencia en la Comunitat multiplica las posibilidades de éxito para evitar una plaga contra la que, además, se cuenta con la novedosa ‘arma’ del sexador.

El invento no ha salido de un laboratorio de Silicon Valley sino de las instalaciones que la Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente, Cambio Climático y Desarrollo Rural tiene en Moncada y en las que la empresa pública Tragsa (Empresa de Transformación Agraria, S.A) lleva años trabajando para reducir la población de insectos aplicando la denominada Técnica del Insecto Estéril (TIE) —consiste en la cría masiva de insectos, la esterilización de los machos y su posterior liberación a campo, donde copularán con las hembras sin dejar descendencia—, a la que ahora han incorporado la tecnología láser. El objetivo de esta máquina, en la que se está trabajando desde 2013, es eliminar los mosquitos hembra criados en cautividad quedando únicamente vivos los machos que, tras ser esterilizados, se liberarán en el área de actuación. De esta manera se evita liberar también hembras, ya que son las que podrían picar a los humanos y transmitir enfermedades.