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Un chico de 14 años de Tamarite de Litera muere de malaria tras regresar de un viaje a Gambia

Heraldo de Aragón 11-10-2017

Había estado dos semanas en septiembre en el país africano, de donde procede su familia. Fue atendido en un primer momento en el centro de salud de la localidad por fiebre alta.


Un chico de 14 años murió el pasado lunes en el hospital Miguel Servet de Zaragoza a causa de la malaria. El fallecido era vecino de Tamarite de Litera y la contrajo en un viaje a Gambia. En mayo del año pasado perdió la vida por la misma afección otro aragonés, un zaragozano de 51 años que había estado en Guinea por motivos laborales. Aunque son excepcionales las muertes por esta enfermedad, que transmite el mosquito anófeles, cada año se notifican unos 30 casos de media en la Comunidad.

El último fallecido era nacido en Tamarite de Litera pero sus padres son originarios de Gambia. El chico viajó en el mes de septiembre a este país (el tercero que más contagios general) y al parecer no se había tomado medidas profilácticas para prevenir la infección. Estuvo dos semanas y regresó hace unos días.

El pasado sábado fue asistido en el centro de salud porque se encontraba mal y, entre otros síntomas, tenía fiebre alta. Los facultativos de atención primaria que lo reconocieron aconsejaron su traslado al hospital de Barbastro y desde aquí se le derivó al Miguel Servet de Zaragoza. Según informaron ayer fuentes de la consejería de Sanidad, falleció el lunes a última hora de la tarde en la Unidad de Cuidados Intensivos, aunque Salud Pública todavía no había recibido la notificación oficial del caso. Murió a consecuencia de un fallo multiorgánico ocasionado por malaria cerebral.

En Aragón, la malaria o paludismo es de declaración obligatoria. Desde 1996 hasta 2015 hubo 522 pacientes con esta enfermedad. El porcentaje de mortalidad es muy bajo, ya que la infección puede ser tratada con antibióticos.

Por el seguimiento exhaustivo que se hace de la enfermedad, se sabe que todos los casos fueron importados, es decir, contraídos en países de riesgo, con excepción de uno autóctono ocurrido en 2010 y que fue notificado precisamente en la provincia de Huesca. Se pudo comprobar que el infectado no había viajado fuera de España y, por lo tanto, el contagio había sido por un mosquito del entorno.

En 2015, el último ejercicio del que se tienen datos oficiales, el número de enfermos de malaria declarados bajó a 26. El mayor porcentaje (38,5%) procedía de Guinea Ecuatorial, seguido de Mali, Gambia, Costa de Marfil, Senegal y Camerún. El 84,6% de los infectados requirió su ingreso en un hospital.

En los últimos años se han producido otros dos fallecimientos en la Comunidad a causa de la malaria. Uno fue el de una persona que murió en el hospital Obispo Polanco de Teruel, aunque no residía en la provincia sino que se encontraba de paso. La última muerte conocida hasta ayer era la de un vecino de Zaragoza de 51 años que había viajado a Guinea por motivos laborales, donde al parecer contrajo la enfermedad.


No tomó medidas preventiva

La malaria no es una contagiosa sino que se trasmite por la picadura de mosquito. El periodo de incubación es variable, de siete días a varios meses. Habitualmente genera fiebre, escalofríos, cefaleas, náuseas, diarreas y síntomas gripales. Puede producir anemia, obstrucción de capilares sanguíneos cerebrales (paludismo cerebral) y afectación en las formas más graves de otros órganos vitales. El fallecimiento del chico de Tamarite se debió precisamente a la malaria cerebral.

Según fuentes cercanas a la familia del fallecido, no ha había tomado medicación específica para evitar el contagio. Esta no es una situación excepcional, ya que casi un 90% de las personas que contrajeron la enfermedad no lo habían hecho. Los especialistas señalan que un elevado porcentaje de infecciones se produce por viajar a zonas de riesgo donde la malaria es endémica sin una adecuada quimioprofilaxis, por lo que las autoridades sanitarias hacen hincapié en la necesidad de recibir antes un tratamiento.