Curso de Entomología Sanitaria y Control de Vectores

Grañén - Los Monegros

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Del 8 al 12 de Julio de 2019


Las picaduras de insectos aumentan un 20 %

CON LA llegada del verano, comienza la temporada de mayor auge en las picaduras de mosquitos. En la Comunidad Autónoma de Aragón y desde la Dirección General de Salud Pública, se creó a partir de 2011 un sistema de vigilancia de la picadura de los insectos en las consultas de atención primaria. Esta medida nació con el objetivo de controlar la demanda que había ante esta dolencia por parte de las personas que acudían a los centros de salud por este motivo. De este modo lo explica Antonio Español, subdirector de Salud Pública en Huesca, quien detalla que este número se ha ido incrementando año tras año. En este 2019, hasta el día 10 de junio, se habían producido más de 6.000 consultas en Aragón, de las cuales, 1.076 han sido en la provincia de Huesca.

Sin embargo, Español matiza que esta cifra solo engloba a aquellas personas que acuden al centro de salud porque realmente la picadura les provoca una molestia importante. "Muchas no acuden, y no están contabilizadas". Sobre este dato que representa un incremento de más del 20% con respecto al año pasado, el subdirector considera que son "cifras importantes".


CAUSAS DEL INCREMENTO

Este aumento se debe principalmente y según Español a dos aspectos. Por un lado, y como "telón de fondo", se encuentra el cambio climático, sobre todo en relación al incremento de las temperaturas que produce el auge de los mosquitos. Y en segundo lugar, la globalización, que conlleva cambios demográficos así como transporte de mercancías e individuos que "traen especies no autóctonas en nuestros medios y que pasan a formar parte de él", detalla.

Con respecto a las zonas de mayor incidencia de insectos, destacan el Bajo Cinca, sobre todo en localidades como Fragay también Tamarite, Binéfar, Monzón, Barbastro, los Monegros e incluso Huesca capital, según explica Antonio Español.

Además de los mosquitos, las avispas, los chinches o las garrapatas, en Aragón se presta actualmente una especial atención a dos insectos. Por una parte, la mosca negra, que en lugar de picar, muerde y produce una inflamación y un dolor que resulta a veces "muy molesto".

Esta especie, según explica el subdirector provincial, se encontraba solo en las cabeceras de los ríos y ha proliferado extendiéndose por todo el valle del Ebro. Su hábitat es cerca de los ríos, en el medio acuático.

Además de la mosca negra, Antonio Español incide en el mosquito tigre, una especie "más urbana" y que en muchas ocasiones viene "con nosotros en los coches, ya que es muy fácil traerlo cuando venimos de la costa, el primer sitio donde llegó y se desarrolló". Además, este insecto, en el momento en que encuentra un medio idóneo para desarrollarse, va proliferando, detalla Español.

Como consecuencia de su auge en Aragón, desde la Dirección General de Salud Pública y en colaboración con la Universidad de Zaragoza, crearon un plan de detección y control del mosquito tigre, ya que tras su llegada en 2004 a España a través de Cataluña, fue extendiéndose por todo el litoral hasta su introducción hacia el interior; en Huesca ha sido detectado.

El citado plan trata de identificar los huevos de las hembras mediante una especie de macetas que se instalan en diferentes municipios. En ellas, se pone una pequeña tabla con agua, ya que los mosquitos tigre ponen los huevos cerca del agua para que las larvas se desarrollen en el medio acuático hasta que emerge el insecto adulto. "Las tablillas se envían quincenalmente a la Universidad y allí hacen eclosionar el mosquito para saber si se trata del mosquito tigre", explica Antonio Español.

Con ello, son capaces de elaborar mapas para establecer el riesgo en cada una de las zonas. De este modo, conocen densidades para observar si es necesario pasar a otro tipo de medidas más drásticas de lucha antivectorial porque pueden transmitir enfermedades que son importantes.

El periodo central de las consultas se concentra entre los meses de mayo y noviembre. Por ello, ahora en plena temporada de picaduras de mosquitos, es importante tener en cuenta varios consejos para evitarlas. Algunos de ellos, según señala Español, pasan por establecer barreras para evitar picaduras como ropa que cubra las zonas expuestas: calcetines o calzado cerrado, así como evitar las horas de mayor actividad de los mosquitos, aunque esto depende de las especies y también de las condiciones de humedad y temperatura, siendo en algunos casos el amanecer o el atardecer, el momento de mayor incidencia.

Por otra parte, también es recomendable vestir de colores claros, ya que estos reflejan más la luz y son menos atractivos para los mosquitos. Además de evitar las zonas de agua estancada, las mosquiteras o las cortinas de aire protegen las viviendas del exterior para así evitar que entren en los domicilios.

Así mismo, los repelentes son una buena opción cuando se transita por una zona o en una hora en la que hay muchos mosquitos y también pueden utilizarse en la propia piel. Para su uso, es importante leer las instrucciones perfectamente y tener en cuenta que no se recomiendan en menores de 2 años y que su uso está prohibido en los bebés de menos de 2 meses.

En caso de que estas medidas no sean suficientes y se produzcan picaduras de mosquito, Antonio Español señala que el rango de afección es muy diverso, ya que los efectos varían según las personas y el tipo de insecto. "Puedes no enterarte, llevar una garrapata y no haber notado nada". También puede aparecer una leve molestia, ligera inflamación o tumefacción. En otros casos, las picaduras de determinados mosquitos pueden provocar una reacción alérgica importante, que llevada al extremo puede incluso causar un shock anafiláctico. En relación a ello, Español explica que las especies invasoras emergentes y presentes en la provincia como el mosquito tigre pueden llegar a transmitir enfermedades como el Zika, el Dengue y también la fiebre de Chicungunya.